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    Las misiones del programa Apolo – emprendidas por EE.UU en la década de los 1960s para llegar a La Luna- dejaron 96 bolsas con excrementos y otros residuos humanos en nuestro satélite. ¡Al perecer contaminar la Tierra no es suficiente!.

    Según reporta MysteryPlanet, lo primero que llegó a la Luna el 20 de julio de 1969 no fue el pie derecho de Neil Armstrong, sino una bolsa con excrementos de los astronautas del Apolo 11.

    El referido medio publicó una foto en la que se puede apreciar un paquete de desechos. En total son 96 que contienen, además de heces, pis y vómitos en las zonas donde alunizaron los Apolos XI, XII, XIV, XV, XVI y XVII con sus doce astronautas.

    En una entrevista, el astronauta del Apolo XVI Charlie Duke confirmó que dejó restos en La Luna pero que ya deben estar esterilizados por la radiación lunar. “Y volver con esa basura nunca fue una opción”, reconoció, citado por MysteryPlanet.

    Este hecho ha despertado dos debates tanto en la comunidad científica como en las redes, refiere el portal argentino. Uno es el asunto ecológico – que es totalmente preocupante- y el otro es si dichas bacterias puede sobrevivir en extremas temperaturas (123° al sol y -233° a la sombra).

    La nota indica que estas bolsas podrían ser “un experimento científico involuntario”. Acá cabe la pregunta: “¿qué habrá pasado con ese contenido?”, cita el portal.

    Para responder a dicha interrogante, el periodista abordó a diferentes fuentes para consultar. Una de ellas es la investigadora del Conicet María Eugenia Farías. “En condiciones de frío, las bacterias podrían estar conservadas, congeladas; o sea, no estarían activas, pero eventualmente en condiciones adecuadas de temperatura nutrientes y disponibilidad de agua, podrían volver a estar activas”, explicó la especialista. Farías agrega que si han logrado sobrevivir es mejor destruirlas allá y no en La Tierra.

    Esta científica recalca la importancia de evitar llevar y traer bacterias del espacio, ya que las mismas podrían mutar afuera, en condiciones especiales, y hacerse entonces más resistentes a antibióticos.

    Fuente: MysteryPlanet.com.ar

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